Fandagoras Leyendas I: El Jinete sin Sombra

Comprar Libro en papel por 573,13$(ARS) Comprar eBook en PDF por 28,66$(ARS)

¿Se han preguntado alguna vez si lo que captan a diario sus cinco sentidos objetivos es verdad?...Sé de buena fuente que esa y otras tantas preguntas parecidas han surgido en sus cabezas durante alguna etapa de sus vidas... Yo mismo lo he pensado. El hecho de que yo haya sido por tantos años un periodista me exhortó a pensar y a meditar –¡y todavía lo hago!– sobre aquellas interrogantes que no cualquiera se atreve a expresar en foros abiertos de comunicación. Llega un día en tu vivir en el que te percatas de la existencia de hechos que nadie habla –de hacerlo, ese atrevido desaparece por alguna extraña razón–. A eso se debe que la sociedad se queda callada, prefiere ignorar semejantes acontecimientos y hace ojos ciegos. Gente inocente muere todos los días y tal parece que a nadie le importa. Sin embargo, siempre existe la posibilidad, minúscula ella, de que alguien –o algunos– pongan atención a estos problemas, a estos sucesos que se suscitan en estratos desconocidos de la sociedad, submundos que ahí están y no sabemos cómo apreciarlos. Y aquí es justo donde da inicio mi labor. Me re-sultó sumamente difícil aceptar este trabajo, bien remunerado y objetivo por cierto. Digo esto porque tuve que firmar un acuerdo donde me comprometí a no revelar las identidades verdaderas de los concursantes que desfilarán dentro de las páginas de esta crónica. Lo único verídico serán los hechos, así como el nombre del individuo fundador de la célula de vigilantes conocida en español como Fandagoras (die Vandagoras, auf Deutsch).Doktor Neuron, el legendario superhéroe alemán, fue el que me asignó este trabajo –como era de es-perarse, en su alter ego–. Lo que me exhortó a trabajar con él no fue el dinero, sino la gran admiración que le tengo a este personaje desde que yo era un adolescente.Ahora, entraremos de lleno al mundo del finado caballero Jesús Ernesto Montaño Aguilar. Ese nombre no inquieta a nadie, aunque su verdadera naturaleza y el apelativo que ostentó cuando aún vivía aterrorizaron hasta a los más fieros de corazón...El Jinete sin Sombra.Exploraremos su vida y obra, y el legado –si puede llamársele así– que le dejó a sus semejantes. Pese al terror que inspiraba a sus rivales, este individuo oriundo de Aguascalientes, México, era poseedor de un gran corazón. Nacido el primero de enero de 1874 en el seno del matrimonio Montaño Aguilar, fue el primero de tres hijos. Sus hermanos se llamaban Jorge y Eduardo, siendo Jorge un notario, y Eduardo un garrotero de ferrocarril –como su difunto padre, Eduardo Montaño Bernal–. Doña María Aguilar viuda de Montaño era sirvienta en una hacienda, donde los tres chicos Montaño trabajaron como jornaleros y cuidadores de caballos hasta la pubertad. De ellos, el único que siguió con sus estudios fue Jorge, quien se fue a vivir al DF, y de vez en cuando le enviaba una pensión a su madre.De los tres hermanos, fue Eduardo el más guapo. Tuvo sus queveres con la hija mayor del hacendado Don Rómulo Cazares, y fue pillado in fraganti en alguna ocasión. Por lo cual Jesús Ernesto, a punta de balazos y puñetazos, rescató a su hermano menor de una muerte segura a manos de Don Rómulo y sus hombres. Doña María, para ese entonces, ya no tra-bajaba en la hacienda, y vivía por su cuenta en una casa humilde a las afueras de Aguascalientes –las aguas termales le caían bien a sus reumas–. El par de prófugos escapó del estado, y Jesús Ernesto fue apresado más tarde, mientras robaba para comer. Eduardo intentó rescatar a su hermano mayor. Era de esperarse que Jesús Ernesto se lo prohibiera.¡Qué cosas tiene la vida! Jesús Ernesto fue a caer a una cárcel, estando él en estado inconve-niente, justo a un lado de Doroteo Arango, mejor conocido tiempo después como Pancho Villa, el Cen-tauro del Norte...

Quiero publicar un libro Ver mas libros