Calendario 16 / mayo / 2019 Cantidad de comentario Sin Comentarios

libro aburrido-bubokCualquier lector asiduo se ha cruzado alguna vez un libro aburrido que se le caería de las manos hasta al más comprometido. Hay varios lugares comunes, carentes de todo contenido que, puestos en la página, pueden convertir tu libro en un texto que más que enganchar al lector, lo invite a salir corriendo tras de la primera distracción disponible.

¿Qué es lo que vuelve tu libro aburrido?

Son muchos muchos los factores que convierten un libro en una obra maestra, también son muy variadas las cosas que pueden fallar en él y volver tu historia aburrida. En este post enlistaremos ocho de estos lugares comunes que entorpecen el desarrollo de tu historia y hacen libro aburrido.

Personajes vagos y estereotipados

Ya sea que te bases en gente real (actores, conocidos tuyos, etc.) o que crees a tus personajes desde cero, si quieres que el lector los encuentre atractivos tendrás que dotarlos de una personalidad y características creíbles.

Sé creativo; ni todos los mafiosos son rusos, ni todos los detectives policías retirados alcohólicos, ni todos los enamorados atractivos y el complemento «perfecto» de otro.  Los personajes más memorables de la literatura se han quedado con nosotros porque nos vemos reflejados en ellos; es decir, son humanos.

Puede que al comenzar a escribir no tengas claro cómo serán tus personajes, pero vale la pena que te esfuerces para entregar a tus lectores un elenco memorable con quien pueda relacionarse y evitar los personajes unidimensionales.

Detalles excesivos

Así como la vaguedad vuelve a un libro aburrido, también el exceso de detalle puede resultar agobiante.  El objetivo de los detalles es dar verosimilitud a la historia, sin embargo, puede llevarnos a llenar páginas con información intrascendente para el lector. Procura añadir detalles que sean trascendentes para el desarrollo de la historia y hacerlo de manera congruente, siempre cuidando que funcionen entre sí.

En este punto vale la pena hacer una mención especial para la alta fantasía, un género en el que muchos autores maltratan a sus lectores con universos confusos, plagados de detalles completamente innecesarios para contar su historia.

Tolkien y Lovecraft diseñaron sus propios universos, pero ni lo hicieron en un solo libro ni esto significa que cada historia necesite de una mitología titánica para existir. A veces menos es más y si lo tuyo es crear tu propia réplica de la Tierra Media, entonces deberías plantearte comenzar a escribir una saga.

Dialogo inútil

En la estructura narrativa todo debe tener intencionalidad y «funcionar» en la escena; el diálogo no puede ser la excepción. Construir diálogo significativo es tal vez una de los aspectos más duros de narrar. Las conversaciones funcionen deben ser relevantes. Puedes utilizar el diálogo a tu favor; por ejemplo, a través de la manera de hablar de un personaje puedes dar pista de su origen, o a través del diálogo entre dos personajes puedes delatar al lector qué relación tienes o cuáles eran sus relaciones en el pasado. Eso sí, sé implacable; si el diálogo no aporta nada, lo mejor será eliminarlo para evitar convertir tu historia en un libro aburrido.

Exceso de dirección

Un error común cuando se están construyendo escenas que acaba con la tensión narrativa es describir las acciones de los personajes en demasiados pasos. Si en tu mente un personaje se levanta de la silla, comienza a caminar a través de la sala, abre la puerta, sale y cierra la puerta tras de sí, al lector le bastará con saber que se levantó y salió de la escena.

Si lo piensas un poco, el exceso de dirección es una versión distinta del exceso de detalles; la realidad está llena de elementos intrascendentes e irrelevantes y manera de llevarla a tu libro sin matar la tensión es eligiendo concienzudamente cuáles son los que enriquecen más a tu historia.

Decir en lugar de hacer

Otro asesino de la tensión narrativa es cuando el escritor anuncia lo que harán los personajes. Por ejemplo:

Él estaba a punto de irse sin mirar atrás. Se levantó.

—Me voy y no pienso volver —dijo mientras salía por la puerta.

Lo mejor es dejar actuar a los personajes y no anteceder los hechos al lector. Cuando notes que estás empleando la voz narrativa para describir lo que pasará en la escena, trata de trasladar esta misma acción a hechos concretos en la escena.

Interrumpir la acción

Este es un error común en los escritores novatos; justo en el momento en que sucede algo dramático, el impulso de la escena se rompe repentinamente con una epifanía excepcionalmente larga del protagonista, una anécdota de dos páginas sobre un trauma del pasado, etc.  Este tipo de irrupciones acaban con la tensión narrativa de tu escena y pierden por completo la atención del lector. Si es vital hacer incisos, procura que sean breves y dinámicos.

Melodrama

Es cierto que una buena escena dramática puede conmover hasta las lágrimas al lector, sin embargo, tirar siempre de un evento dramático para forzar el cambio en el protagonista en lugar de hacerlo evolucionar progresivamente puede resultar muy cansino.Abusar del dramatismo puede tener un efecto contrario y que, en lugar de construir una historia trepidante, nos dé como resultado un libro aburrido. Es muy evidente cuando el drama es una muletilla del escritor para intentar recuperar la tensión dramática, lo que convierte al libro en un texto muy predecible.  El melodrama también delata a los personajes mal construidos; si no conoces a tu personaje es más factible que sea errático y sus reacciones poco consistentes.

Sensiblería

Para este punto queda claro que mucho de algo es demasiado, también aplica para el sentimentalismo. Para dejar claro que una madre quiere a sus hijos no necesita mencionarlo todo el tiempo ni que sea esta la única emoción que experimenta. Se trata de dar múltiples dimensiones y matices a tu historia. Dale una vuelta; trabaja tus personajes para que consistentemente muestren quiénes son y trabaja también tu historia para que los ayude

Si crees que tu historia cae en alguno de estos errores, no te angusties. Aprovecha para trabajar en ello y darle una vuelta más a tu libro. Verás que al final valdrá y tus lectores te lo agradecerán.

 

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