Calendario 20 / marzo / 2013 Cantidad de comentario Sin Comentarios

Entrevistamos  a Amarilys Bernaza autora de Los que nunca olvidan.
«Una de las cosas más importantes para un escritor son el hambre de saber, la necesidad de decir y la disciplina de hacer.»

Los Que Nunca Olvidan-Bubok

Cuéntenos sobre su experiencia como autor.
Mi primer amor fue la lectura, siempre que miro al pasado me sorprendo con un libro en las manos, luego comencé a escribir; Primero poemas, después cuentos cortos y finalmente novelas, claro que sin abandonar los otros géneros. La poesía surge, espontánea y exigente… Los cuentos son más elaborados y «difíciles», decir tanto en tan poco! Y las novelas, esas grandes, incompresibles y díscolas tramas que nunca sabes cuándo y cómo terminaran… Cuando escribo me sumerjo de lleno en la historia, el tiempo no transcurre, nada sucede a mi alrededor, una de las cosas más importantes para un escritor, según como yo lo veo, es el hambre de saber, la necesidad de decir y la disciplina de hacer.

Que tal ha sido su experiencia en Bubok.
En Bubok estoy iniciando mis pasos como autor «editado». La respuesta es rápida, la ayuda precisa y los tiempos correctos, eso en nuestros días es casi mucho pedir. Mi contacto es Rosiber Sierra, agradable, muy amable y me siento segura al contar con su apoyo.
Considero que Bubok podría ayudar más a los autores noveles en el difícil arte de publicar, me refiero a la ayuda en la publicidad y hacer llegar nuestros libros a las librerías, que es en definitiva a donde pertenecen.

¿Cuál es su temática favorita al momento de escribir?
Los temas los da la vida, las experiencias propias o ajenas, los compromisos con el pasado o con el presente. En la novela que estoy terminando, «Grazziella», cumplo un deseo, rendirle un homenaje a mi abuela y a la vez escribir algo de mi bella Cuba. Es un «ajiaco», como decimos allá, donde se mezclan costumbres, religión y el honor de haber tenido una abuela analfabeta y sabia…

¿Cuál considera es su fuente de inspiración?
Decir lo que pienso, lo que deseo, como veo las cosas es mi fuente de inspiración. Lo real y lo maravilloso de la imaginación van de la mano. Nunca he escrito para demostrar nada, ni ganar dinero, ni tan siquiera para que lo lean, escribir es como un parto, literalmente hablando, con dolores y todo lo demás, al final te das cuenta que tienes que hacerlo y ya!

¿Tiene algún autor o libro que haya influido en su estilo de escritura?
Sería una injusticia además de una temeridad nombrar autores o libros favoritos. No tuve elección a la hora de escoger a quien leía. Comencé de muy joven con lo que llegaba a mis manos, por esa época casi todos autores rusos de la talla de Tolstoy, Dostoievski, Chejov, Gorki, Pasternak…, y los grandes de las letras españolas, Pérez Galdós, Lorca, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Unamuno, Bécquer… En la forma de escribir influyen todos y cada uno de los autores leídos, sin embargo, me han señalado que lo que escribo tiene un toque de humor y no sé de dónde lo saqué.

¿Podría decirnos cuáles son tus autores preferidos?
Me apasionan los thrillers, a veces pienso que es porque leí a los inmensos cuando era muy pequeña. Entonces a nombrar algunos: James Paterson, Hemingway, Dashiel Hammet, Raymond Chandler y …..

Háblenos un poco sobre su obra
Los que nunca olvidan es una novela de suspenso. En ella se abordan realidades históricas como las guerras del Medio Oriente y el terrorismo internacional. En la novela se mezclan el terror y la venganza, la valentía con la audacia, el sexo y el amor, pero sobre todo la desmedida adhesión a la familia. Los que han leído “Los que nunca olvidan” hacen la misma pregunta: ¿Por qué has escrito una novela sobre Libaneses? Y tienen razón, es la pregunta correcta.
Cuando salí de Cuba —como dice la famosa canción—, nunca había conocido un Libanes y todo lo que sabía del Líbano era por la elemental geografía a que se asoma una niña del cuarto grado. Una vez llegada a Venezuela, comencé a trabajar con una familia inmigrante de ese país, personas de mucho dinero, con las costumbres totalmente diluidas en el mundo occidental. Pero mi natural curiosidad hizo que comenzara a indagar. Primero me llamó la atención que los Libaneses prácticamente dominaban el comercio en ese país y cómo familias enteras participaban en ello. Transcurría el año 1998 cuando comencé a escribir sobre las costumbres libanesas. Hasta ese entonces sólo había incursionado en cuentos cortos y mucha poesía. Ya para los finales de 1999 contaba con una buena cantidad de capítulos y entonces ocurrió el deslave de “La Guaira”, en donde a duras penas mi esposo, nuestra perra “Habana” y yo salvamos la vida. Entre las cosas que rescata mi entonces esposo Rafael Torrens estaba el disquete con aquellos escritos, aún sin nombre.  A principio del 2000 emigramos a Estados Unidos. En el 2003 comienzo a trabajar con un psiquiatra, nacido en Cuba pero hijo de Libaneses. ¡Ya eran demasiados Libaneses en mi vida de exiliada!, no obstante y a pesar de seguir con mis machaconas preguntas, todavía no deseaba escribir…
Y no es hasta el 2008 en que Rafael me pone delante aquel viejo disquete y me dice:
— ¡Mira a ver si quieres hacer algo con esto!
Revisé el manuscrito y de repente adquirió vida propia, se adueñó de mis días y mis noches, los personajes fueron creciendo y cada situación me hacía estudiar más y más… “Los que nunca Olvidan” me absorbió de manera total, se ramificó y la realidad es que no sabía cómo acabaría, hasta que un buen día terminó. De mi primer empleador en el exilio tomé prestadas la voz, su constitución física y la aspereza de su carácter. Del psiquiatra con el que trabajé, lamentablemente ya fallecido, algunos pasajes de su infancia en el Líbano (a donde lo envió su padre para eludir el Servicio Militar Obligatorio en Cuba). De muchos artículos en internet aprendí costumbres, lugares y por increíble que parezca, Rawi y sus hijos hicieron el resto.

¿Qué consejos le puede dar a autores jóvenes?
Que se pongan a escribir, no hay nada más sugerente y sensual que una página en blanco, te dice todo el tiempo, escríbeme, escríbeme… Muchas personas ni sospechan la maravillosa capacidad que tienen de comunicar historias y lo único que necesitan es decirse: A por ello!. También está la disciplina, he leído de autores que escriben de noche, otros de día, otros con horarios inflexibles, respeto eso, pero escribo cada vez que lo necesito, nada ni nadie tiene el derecho a interponerse entre una hoja de papel y yo! Y por ultimo escribir para uno mismo. No puedes escribir una palabra pensando si alguien se molestará, a quien le gustará o como se sentirán los que lo lean. Eso es autocensura. Si te respetas, te amas y sientes lo que haces, entonces los que te lean lo sabrán.

¿Qué expectativas tiene para el futuro?
Quisiera ver mis libros en librerías? Por supuesto! Me gustaría que los leyeran y disfrutaran muchas personas? Por supuesto! Que tal una película? O una Serie? Por supuesto!. Pero esas no son mis expectativas. El presente se llama «presente» porque es un regalo. Vivirlo con pasión y alegría es mi expectativa. El futuro será quien sabe cuándo? Porque mañana será presente otra vez. Así que mis expectativas son claras, ser hoy una buena persona con deseos de comunicar ideas, sentimientos, esperanzas, alegría y amor, y vivir la vida de igual modo. Escribir y leer todo lo que pueda mientras el Universo quiera.

Puedes encontrar más información sobre la autora en su página de autor de Bubok y adquirir  «Los que nunca olvidan», a través de nuestra librería en formato impreso y digital.

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